Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca. Apocalipsis 1:3.

Las 7 Iglesias

{ Por H. Haley }

Y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo del hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro... y dijo 'Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas...' Apoc. 1:13,20

Las cartas de Juan "a las siete iglesias que están en Asia" fueron dirigidas a grupos reales de creyentes cristianos de la provincia romana de Asia (Turquía). Estos mensajes describen condiciones existentes en esas iglesias en los días de Juan y proporcionan consejo apropiado para sus necesidades particulares.

Por cuanto había más iglesias en "Asia" que las siete nombradas (El Evangelio llegó a ser predicado en casi todo el mundo conocido en esa época. Bartolomé lo llegó a predicar en Arabia e India, Etiopía por Mateo, Persia por Simón Cananeo, Media, Partia, Persia e India por Tomás, Grecia por Lucas y Roma por Pablo por mencionar algunos lugares), algunos creen que las siete iglesias representan siete etapas de historia eclesiástica, tomando las iglesias en el orden en que se mencionan, y los sucesivos períodos de historia de la Iglesia en sucesión cronológica. Es una conclusión que se ha derivado de la comparación de los rasgos salientes de aquellas iglesias con ciertos rasgos característicos de la historia de la Iglesia.

Un estudio de la historia revela que estos mensajes son en realidad aplicables de una manera especial a siete períodos sucesivos que cubren la historia entera de la iglesia cristiana. A través de las Escrituras, el numero siete, cuando se usa simbólicamente, se entiende por lo general como indicio de plenitud, perfección o sea para esta ocasión, la iglesia en su plenitud en el tiempo.

El libro mismo no dice que las siete iglesias representan siete épocas de la Iglesia. Es una conclusión que se ha derivado de la comparación de los rasgos salientes de aquellas iglesias con ciertos rasgos característicos de la historia de la Iglesia.

Otros creen que se necesita forzar mucho la historia de la Iglesia para poder dividirla en siete épocas que correspondan al carácter de las siete iglesias. Dudan si el orden geográfico consecutivo en que se les nombra fue propuesto por Dios como cuadro del curso de la historia eclesiástica. Algunos consideran la interpretación como mera fantasía.

¿Cómo eran estas iglesias? Aunque representan distintas épocas, eran grupos reales con personas iguales a nosotros. La historia nos dice que eran de la siguiente manera: dos eran muy buenas: Esmima y Filadelfia. Dos eran muy malas: Sardis y Laodicea. Tres eran en parte buenas y en parte malas: Éfeso, Pérgamo y Tiatira.

Las iglesias buenas de Esmirna y Filadelfia se componían de gente humilde, y eran perseguidas. Las dos iglesias malas, Sardis y Laodicea, incluían a las clases dominantes. Estas ciudades, vistas como entidades, se habían hecho cristianas, pero eran todavía paganas en su manera de vivir. De las tres que eran en parte buenas y en parte malas, Éfeso era ortodoxa pero se había vuelto indiferente. Pérgamo era herética, pero fiel al nombre de Cristo aún hasta el martirio. Tiatira era herética, pero celosa, y crecía.

Características de las Siete Iglesias

Iglesia

Época

Mensajero

Periodo abarcado

Exhortaciones

Promesa al vencedor

Éfeso

época de Decadencia a fines de la edad apostólica

"El que tiene las siete estrellas en su diestra".

Era apostólica: 31 - 100

"Arrepiéntete, y haz las primeras obras"

"Daré a comer del árbol la vida"

Smirna

época de Persecución; los primeros 300 años

"El primero y postrero que fue muerto, y vivió"

Siglos II, III y IV, 100 - 313

"Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida"

"No recibirá daño de la muerte segunda"

Pérgamo

época Imperial, desde Constantino hasta el Papado

"El que tiene la espada aguda"

Siglos V y VI, 313 - 538

"Arrepiéntete"

"Daré ... del mana escondido ... una piedra blanca ... un nombre nuevo"

Tiatira

época Papal, siglos 6 al 16, o la época papal.

"El Hijo de Dios"

538 hasta la Reforma, más o menos 1563

"La que tenéis, tenedla hasta que yo venga"

"Le daré potestad sobre gentes ... le daré la estrella de la mañana"

Sardis

Desde la Reforma hasta el 1798

"El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas"

Desde la Reforma hasta 1798

"Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir"

"Vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre"

Filadelfia

La era misionera del siglo 19

"El Santo, el Verdadero. . El que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre"

1798 - 1844

"Retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona"

"Lo haré columna en el templo de mi Dios ... y escribiré sobre él el nombre mi Dios"

Laodicea

1844 hasta la venida de Jesús

"El Amen, el testigo fiel y verdadero, si principio de la creación de Dios"

Desde 1844 hasta el fin. Período del Juicio investigador

"Que ... compres oro afinado en fuego ... seas vestido de vestiduras blancas unge tus ojos con colirio ... sé pues celoso, y arrepiéntete"

"Le daré que se siente conmigo en mi trono"

La Profecía Cumplida

Si alguna vez te has preguntado: "¿Qué habrá pasado con estas Iglesias con el tiempo?", aquí tiene la contestación.

"De entre las siete iglesias, solamente, a dos se les condena de manera absoluta y sin esperanza de perdón: Sardis es muerta, y Laodicea es rechazada. En el día de hoy, estas ciudades se hallan desiertas y deshabitadas. Solamente a dos se les alaba sin reservas, de corazón y amorosamente: a Esmirna y a Filadelfia. Estas dos ciudades han conquistado y ostentado la gloria de ser campeones del cristianismo a través de los siglos. A otras dos se les dirigen alabanzas y cargos entremezclados: a Pérgamo y a Tiatira; ambas todavía existen como ciudades florecientes. Solamente una iglesia había de ser quitada de su lugar: Éfeso, que fue trasladada a un lugar distante unos tres kilómetros, y es hoy una aldea insignificante." - Sir William Ramsey.