Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca. Apocalipsis 1:3.

Las 7 Copas de Ira: Las 7 plagas postreras

{ Por H. Haley }

Copyright Pat Marvenko; revelationillustrated.com

Copyright P. Marvenko

Las siete copas son los juicios de Dios contra la humanidad por su pecaminosidad y tienen el propósito de quebrantar para siempre el poder de "Babilonia" (16:19). Hasta este momento no se había mencionado a "Babilonia" sino para anunciar su caída (14: 8). Ahora Juan describe cómo será hecho. Lo que es Babilonia, se explica en los capítulos 17 y 18: la coalición de la Bestia y el Falso Profeta y el dragón.

Las copas se llaman "copas de la ira de Dios" porque "en ellas es consumada la ira de Dios". Su ira es a causa de la maldad de Babilonia. Dios es Dios de amor y de misericordia; pero aquellos que rechazan Su misericordia demasiadas veces algún día aprenderán, para dolor suyo, que en cuanto mayor ha sido Su misericordia, tanto será Su ira. "Nadie podía entrar en el templo" creemos que significa que el día de la intercesión ha pasado y ha llegado el día de dar a todos sus recompensas.

Para entender el Apocalipsis, lo hemos interpretado usando el método de interpretación histórico (como lo hicimos para los 7 sellos y las 7 trompetas), pero los restante aún no ha sucedido. Entonces, cómo podemos interpretar las 7 plagas postreras? De nuevo, la Biblia nos provee ayuda. Estas plagas son parecidas a las que usó Moisés para romper el yugo egipcio. Fueron plagas literales y por eso tenemos razón para pensar e interpretar estas muestras de ira divina como literales. Tampoco podemos excluir que haya un cumplimiento espiritual de estas plagas. De cualquier manera su ira será justa y su justicia justa y absoluta. De cualquier modo no hay porqué temer, Dios ha prometido informar a su pueblo todo lo que Su pueblo pueda necesitar conocer.

Algunos enseñan que la iglesia no estará en la tierra cuando las últimas plagas caigan, pero es un gran error. Las plagas han de castigar a los que tienen la "señal de la bestia". Lógicamente deducimos que algunos que sí están en la Tierra no tienen este sello. La visión de Juan así lo confirma. Los que tienen "el sello de Dios" serán preservados por el Señor. Igual cuando las diez plagas cayeron en Egipto, el pueblo israelita estaba entre los egipcios, pero no fueron afectados por las plagas, así será también en los últimos días.

Recordemos que en ese tiempo ya el Espíritu Santo no va a obrar con los hombres, pues el tiempo de gracia ha concluido. Ya nadie puede arrepentirse o convertirse, el propósito de las plagas es castigar preliminarmente a los hombres que han rechazado el último mensaje de misericordia del Señor, y han perseguido a los que Dios ha usado con la intención de hacerlos conocedores de sus verdades.

Las cuatro primeras copas (16:2-9), así como las cuatro primeras trompetas, caen sucesivamente sobre tierra, mar, ríos y sol.

Creemos que las primeras plagas son locales, o sea, en algún sector del mundo. Si la primera plaga fuera para todo el mundo, ella sola bastaría para devastar la humanidad. No podemos decir qué partes serán afectadas, pero sí diremos que el mundo sentirá los efectos de los juicios divinos Esta primera plaga (16:1,2) es una úlcera maligna y pestilente. Tal vez como un cáncer externo que escandalizará a la ciencia médica. Aunque será sólo en un sector del mundo, todos se han de enterar por los medios de comunicación. El miedo llenará los corazones de los hombres.

Para la segunda copa (16:3) tampoco podemos decir qué mar u océano se convertirá en sangre, pero será una plaga terrible, que matará a todos los animales de los mares y escandalizará a los que viven en las costas. El agua tendrá el color, la textura y el olor de la sangre de muerto.

En la tercera copa (16:4-7) esta vez son afectados los ríos y lagos que suplen agua a las naciones. Dondequiera que esto suceda causará estragos, sin agua para beber, ni para las necesidades humanas, este sector del mundo padecerá lo indecible. Todo ser humano pensará, cuándo nos tocará a nosotros? La ansiedad, la desesperación y el miedo se apoderarán de la humanidad.

Bajo la cuarta copa (16:8,9) esta plaga afectará a todo el mundo, no sólo afectará los días, que serán sumamente calurosos y causarán grandes fuegos, sino que las noches también serán terriblemente acaloradas. Los hombres, al sentir la quemazón, blasfeman el nombre de Dios y no se arrepienten de sus maldades. Esta expresión no quiere decir que los hombres pueden salvarse de estas plagas y volverse a Dios. Mas bien indica que ellos siguen en su obstinación contra Dios, tal como el faraón en los tiempos de Moisés. La cuarta copa, al contrario de la cuarta trompeta que oscureció al sol, intensifica el calor solar.

La quinta copa (16:10-11), se derrama sobre el trono de la Bestia, cuyo reino ya había padecido grandemente bajo las cuatro copas primeras. Su poderío es quebrantado; pero sigue blasfemando.

La sexta copa (16:12-16), la Batalla de Armagedón. Esta copa, a semejanza de la sexta trompeta, afecta al Éufrates. Bajo la sexta trompeta, el ejército demoníaco de 200,000,000 jinetes fue soltado del Éufrates. Aquí, el Éufrates se seca para dar paso a un ejército aún mayor. Los espíritus del dragón, de la Bestia y del Falso Profeta reúnen en Armagedón a los reyes de toda la tierra para la batalla del gran día de Dios. Nótese la admonición parentética (15) de que al aproximarse la batalla, la venida del Señor se acerca. Un ladrón no da aviso previo de su aproximación; así, también, la venida del Señor tomará por sorpresa al mundo (Lucas 21: 34).

La séptima copa (16:17-21) parece ser la batalla misma de Armagedón, que bajo el sexto sello se preparaba. La copa fue derramada al aire. Habrá granizo de cerca de 110 libras de peso, y un gran terremoto. Caerá Babilonia para siempre y los santos de Dios son liberados de las manos de los agentes de enemigo con la llegada de Cristo y su ejército angelical.


Podemos resumir las plagas en la siguiente tabla:

Las siete plagas postreras

Apoc. 16:2 "una plaga mala y dañosa sobre los hombres"
Apoc. 16:3 "el mar ... se convirtió en sangre como de un muerto"
Apoc. 16:4 "...los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre."
Apoc. 16:8 Al sol "le fué dado quemar á los hombres con fuego"
Apoc. 16:10 "su reino se hizo tenebroso, y se mordían sus lenguas de dolor"
Apoc. 16:10 Babilonia espiritual perderá apoyo;
espiritus inmundos en forma de ranas
Apoc. 16:17 "hechos relámpagos y voces y truenos; y hubo un gran temblor de tierra";
Babilonia espiritual es juzgada