Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí; Juan 5:39

¿El hijo de Dios?

{ Por agenol.medina@gmail.com }

{ abril 2026 }

La Biblia presenta, entre otras cosas, cómo Dios atiende el dilema del pecado, así como a varias personas asociadas a los esfuerzos de Dios en la narrativa bíblica. Personajes como Abrahán, Israel, Moisés, David e Isaías están presentes en ambos Testamentos. Los evangelistas presentan al anticipado y esperado "Hijo de Dios" como una figura prominente en el Nuevo Testamento, pero ¿de dónde viene el concepto de "Hijo de Dios"?

Adán, el Hijo de Dios

La primera vez que encontramos esta relación padre/hijo es entre Dios y Adán. Debido a que Dios creó a Adán, Adán es el hijo de Dios y es el primer hijo de Dios en la Tierra. Esto corresponde al Evangelio de Lucas cuando él identifica a Jesús como descendiente de Adán por medio del linaje de Abraham (Lucas 3:38):

" hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios".
Por medio de Adán todos somos hijos de Dios así lo dice Pablo:
"Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra " (Efesios 3:14-15).
De este pasaje entendemos que la humanidad tiene su origen en Dios como Padre.

Es importante recordar que antes de que existiera la humanidad, Dios ya existía como Padre. Job declara que los otros hijos de Dios se reúnen con él (Job 1:6; 2:1):

Job 1:6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.
Job 2:1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová.

La identidad de estos hijos de Dios no es revelada. Para Constable [1] y Gann [2], estos hijos de Dios son ángeles. Smith [3] concuerda con ellos; él ve al Padre en su trono y a los ángeles presentándose delante de Él. Mientras tanto, otros comentaristas como Henry [4] y Coffman [5] contemplan que la reunión pudiera ser de hombres santos sujetos al Espíritu Santo según Pablo:

"Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios." (Romanos 8:14)
Esta posición pudiera tener peso pues sabemos que apenas 235 años después de la Creación, los hijos de Dios se congregaban para adorar a Dios según Génesis 4:26. Pero sin importar cuál opinión es correcta, lo cierto es que estos "hijos" adoran a Dios en espíritu y verdad. A través de ellos podemos ver cómo el universo entero refleja la Paternidad de Dios. Una característica fundamental de Dios, un testimonio de Su naturaleza e identidad eternas, es que Él es el Padre de todos.

Ahora, con respecto a Adán y Jesús, Pablo explora la relación entre ellos y la profundiza en sus cartas a las iglesias. Pablo presenta a Adán como un tipo de Cristo:

No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. (Romanos 5:14)
En 1 Corintios 15:45, Pablo llama a Jesús "el postrer Adán". Adán fue creado a imagen y semejanza de Dios, mientras que Jesús es la fuente de inspiración y Creador de Adán (Juan 1:3). La imagen y semejanza de Dios en Adán sirven como un recordatorio de su Creador, el Hijo de Dios. Una cosa muy importante que sí podemos inferir de esto es que ni Adán ni nosotros somos huérfanos y sin familia. Esto lleva a entender que Dios Padre es nuestro Padre, y desde la concepción del Hijo de Dios, el Hijo es también nuestro hermano. Una diferencia importante para recordar entre Jesús y Adán es que Jesús es el verdadero Hijo, Imagen y Gloria de Dios, mientras que Adán, aún con imagen y semejanza de su Creador, no alcanzó su gloria potencial.

Israel (la nación), el hijo de Dios

La primera vez que encontramos esta relación padre/hijo entre Dios y un pueblo es en Éxodo, donde Dios, a través de Moisés, le dice a Faraón que "Israel es mi hijo primogénito" (Éxodo 4:22). Barnes [1] señala que Faraón debía entender esta afirmación porque a todo faraón se le conocía como "hijo de Ra", el dios sol. Dios le está diciendo a Faraón que Israel es Su Hijo y que viene por él. A esto, Calvino [2] agrega que simplemente llamar a Israel su "hijo" no es suficiente; Dios le está diciendo a Faraón que Israel es su "primogénito". Dios muestra preferencia con Israel en contraste a todas las demás naciones. Dios elevó a Israel al grado de "primogénito" entre todas las naciones, siendo superior a todas las naciones del mundo, especialmente a Egipto.

"hijo" también se usó para referirse a la tribu de Efraín como símbolo de Israel.

¡Pero Efraín, tú eres mi hijo más querido! ¡Eres el niño en quien me complazco! Siempre que hablo de ti, lo hago con mucho cariño. Por ti, el corazón se me estremece. Ciertamente tendré de ti misericordia. (Jeremías 31:20, RVC)
A esto, Calvino [3] explica que Dios declara que, a pesar de su desobediencia, Judá todavía era para él un pueblo especial, diferente de las otras naciones; el pueblo que él ama sobre los demás.

Algunos hijos de Israel como hijo de Dios

La frase "hijo de Dios" se podía usar en referencia a reyes, jueces y profetas de Dios. Por ejemplo, leemos que Dios le dijo al rey David:

Yo daré a conocer el decreto que el Señor me ha comunicado: 'Tú eres mi hijo. En este día te he engendrado" (Salmos 2:7).
Flemming [4] explica que la historia nos muestra que David nunca experimentó el triunfo y la gloria que expresó con tanta confianza en este salmo; la declaración debe ser para otra persona. Estas palabras recibieron verdadero significado con la venida de Jesucristo y tendrán aún más significado en el futuro. Según Coffman [5], el Espíritu Santo dice que lo que fue escrito de David no es cierto de alguna otra persona que haya vivido, excepto del Hijo de Dios, llamado "el Hijo de David" (Mateo 1:1). Tales ideales se cumplieron solo parcialmente en David y sus sucesores terrenales; es Cristo quien las cumple todas perfectamente en su reino espiritual. Benson [6] añade luz a esta discusión al explicar que éste y los siguientes dos versículos de alguna manera concuerdan con David, pero verdaderamente se cumplen en Cristo. David principalmente funciona como un símbolo o un anticipo de Cristo, y sirve para que la mente del lector sea conducida a Cristo a través de David.

Sutcliff y Gill también exploran cómo estos versos aplican al Hijo de Dios. Sutcliff [7] añade que David fue declarado primogénito de Dios por adopción; pero por fe entendemos y consideramos a Cristo como el verdadero Rey de reyes y Señor de señores. A esto, Gill [8] le añade y explica que "el Mesías no es el Hijo por creación, como los ángeles y los hombres; ni por adopción, como santos; ni por oficio, como magistrados civiles; ni a causa de su encarnación o resurrección; ni por el gran amor de Dios hacia él; pero en tal forma de filiación que no puede decirse de ser alguno ni de otro, él es el verdadero, propio, natural y eterno Hijo de Dios, y como tal declarado, poseído y reconocido por Jehová el Padre". La relación entre estos dos seres divinos es tan profunda que metafóricamente se usa la relación de padre e hijo para ayudarnos a entenderlo.

De Salomón se sabe que también fue llamado hijo de Dios. La lectura dice:

Y me ha dicho: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios; porque a este he escogido por hijo, y yo le seré a él por padre. Asimismo yo confirmaré su reino para siempre, si él se esforzare a poner por obra mis mandamientos y mis decretos, como en este día. (1 Crónicas 28:6-7).
Acerca de esto, Gill [9] señala que por revelación divina se le anticipó a David que Salomón sería considerado hijo de Dios por adopción al igual que a él. Matthew [10] ve que el Señor declara que Salomón sería tratado como hijo Suyo. Podemos ver a Salomón como un símbolo de Cristo, porque Salomón fue llamado a construir un templo temporal para Dios, pero el verdadero Hijo de Dios fue llamado a ser tanto el fundador como el fundamento del templo del evangelio eterno. Benson [11] agrega que el reino eterno prometido será hecho realidad en el reino del Mesías que continuará a través del tiempo como dicho por Isaías (Isaías 9:7) y "cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia" (1 Corintios 15:24), entonces entregará Su reino al Padre para reinar juntos para siempre.

Una historia de dos casas

En 2 Samuel 7 encontramos a David reflexionando sobre el contraste entre tener su casa real para vivir con su familia y notar que el SEÑOR de Israel no tiene un lugar para "habitar". Constable [12] resaltando lo dicho por Thompson, señala que en el pensamiento del Cercano Oriente existía una relación ampliamente reconocida entre la realeza terrenal y el templo de la deidad del reino. El reino era visto como un reflejo del gobierno de la deidad y que estaba apoyando a ese reino terrenal. Es posible que David haya pensado de manera semejante. Lo que sí sabemos es que a David no le gustó que el Señor, el Dios verdadero y Dios de Israel, pareciera estar sin hogar y errante.

David decide traer esta preocupación al profeta Natán. Cuando David habló con Natán sobre la construcción de una casa o templo para que habitara el SEÑOR, el SEÑOR respondió a través de Natán y dejó claro que una morada temporal no es relevante para él y dice:

5 Ve y di a mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more? 6 Ciertamente no he habitado en casas desde el día en que saqué a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernáculo. 7 Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, ¿he hablado yo palabra a alguna de las tribus de Israel, a quien haya mandado apacentar a mi pueblo de Israel, diciendo: Por qué no me habéis edificado casa de cedro?

El SEÑOR no tiene quejas de cómo habita entre su pueblo; tiene lo que pidió y está contento. Sin embargo, en respuesta al deseo de David de honrarlo con un lugar donde morar, el SEÑOR cambia drásticamente el enfoque de la conversación. Él dirige la mirada de David más allá de lo temporal y la orienta hacia el futuro. No lo orienta al futuro político como en el caso de Nabucodonosor, sino hacia el reino venidero del Mesías. Natán le dice a David:

12 Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. 13 Él edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. 14 Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo....

Lo que debieron ser palabras llenas de ánimo y esperanza para David, el Señor confirma que los hijos de David heredarán el reino, en marcado contraste con Saúl y Jonatán. Ahora, para lo que debe haber sido una gran sorpresa para David, el Señor reafirma la promesa que le hizo a Abraham, declarando explícitamente que la próxima fase de la promesa viene a través de los hijos de David y uno de ellos tendrá un trono para siempre. Se espera y se necesita un heredero para extender una familia dinástica, pero un hombre que establezca un trono para siempre está más allá de David. Ellicott [13] explica que "La promesa claramente tiene a la vista un sucesor o sucesores humanos de David en su trono; y, sin embargo, también promete el establecimiento del reino de David PARA SIEMPRE mediante una triple repetición enfática (2 Samuel 7:13; 2 Samuel 7:16), que solo puede cumplirse, y siempre se ha entendido como cumplida, en el Mesías".

Note que David no estaba preocupado por construir un reino; estaba preocupado por construir una casa temporal para que su Dios morara. ¿Cómo responde el Señor a una petición tan desinteresada? El SEÑOR le dice a David que no se preocupe por la casa temporal porque él quiere que David le edifique un reino eterno donde gobernaría uno de los hijos de David. Este hijo de David, el mismo SEÑOR lo ha declarado hijo suyo: "Hijo de Dios". Israel ya no es el hijo simbólico de Dios en la tierra como se le dijo al faraón. Natán informa que el hijo de Dios será un descendiente de David que establecerá el reino eterno del SEÑOR como el medio para cumplir la promesa que el mismo SEÑOR hizo a Abrahán.

Esta revelación por sí sola es revolucionaria y eleva al Evangelio conocido en la época de David a nuevos niveles jamás esperados. Si solo Dios es eterno y un hijo (descendiente) de David tendrá un trono eterno, inevitablemente tenemos que ir aceptando la idea de que ese hijo de David venidero será de naturaleza divina; Dios está hablando de su Mesías prometido. Esto concuerda con una posterior revelación profética a otro descendiente de David cuando Isaías dijo:

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto. (Isaías 9:6,7).

1 Crónicas 17 proporciona una narración complementaria del encuentro entre David y Natán. Con respecto a la lectura paralela que se encuentra en 1 Crónicas 17:13, Flemming [14] dice que David quería construir una casa para Dios, pero Dios quería hacer otra cosa. La casa que Dios quería construir era más que un templo; era una dinastía, una línea de descendientes reales, uno de los cuales construiría el templo. Constable [15] amplía esta idea y dice que el plan de Dios era que un hijo de David le construyera una casa, pero estas palabras van más allá de Salomón. Apunta a Aquel que no se quedaría corto ni dejaría de cumplir todos los propósitos de Dios. Constable destaca las palabras de Payne diciendo que el versículo 13, junto con el Salmo 2:7 y el Salmo 2:12, es una de las principales revelaciones del Antiguo Testamento sobre la deidad del Mesías. Este pasaje predice que el hijo de David es exclusivamente el hijo de Dios porque no se aplica a Salomón ni a ningún otro de los sucesores más cercanos de David.

Últimas palabras

La Biblia puede ser vista como la historia de tres hijos. El primer hijo, Adán, fue puesto a prueba para ver si permanecería fiel a Dios en circunstancias adversas. Desobedeció a Dios y, como resultado, ni él ni su descendencia obtuvieron la vida eterna como recompensa por su fidelidad ante dificultades. Israel como segundo hijo, a pesar de todas las revelaciones hechas a través de su Tabernáculo, sacerdotes, sacrificios, milagros y profetas, fue infiel ante la prueba de las penalidades y adversidades. Ahora, Jesús, como el tercer y verdadero hijo, obedeció completamente a Dios frente a la tentación, ganando así la justicia y la vida eterna. Él fue el verdadero Hijo que los otros hijos prefiguraron en sus penalidades, tentaciones, fracasos, éxitos y adversidades.

El título "Hijo de Dios" no surge de manera aislada en el Nuevo Testamento, sino que se desarrolla progresivamente en el Antiguo Testamento desde la creación, pasando por Israel y la monarquía davídica, hasta culminar en un Hijo eterno, divino y mesiánico.

Referencias

  1. Constable, Thomas. DD. "Commentary on Job 1:6". "Dr. Constable's Expository Notes". https://www.studylight.org/commentaries/dcc/job-1.html. 2012.
  2. Gann, Windell. "Commentary on Job 1:6". Gann's Commentary on the Bible. https://www.studylight.org/commentaries/gbc/job-1.html. 2021.
  3. Smith, Charles Ward. "Commentary on Job 1:6". "Smith's Bible Commentary". https://www.studylight.org/commentaries/csc/job-1.html. 2014.
  4. Henry, Matthew. "Complete Commentary on Job 1:6". "Henry's Complete Commentary on the Whole Bible". https://www.studylight.org/commentaries/mhm/job-1.html. 1706.
  5. Coffman, James Burton. "Commentary on Job 1:6". "Coffman's Commentaries on the Bible". https://www.studylight.org/commentaries/bcc/job-1.html. Abilene Christian University Press, Abilene, Texas, USA. 1983-1999.
  6. Barnes, Albert. "Commentary on Exodus 4:22". "Barnes' Notes on the Whole Bible". https://www.studylight.org/commentaries/bnb/exodus-4.html. 1870.
  7. Calvin, John. "Commentary on Exodus 4:22". "Calvin's Commentary on the Bible". https://www.studylight.org/commentaries/cal/exodus-4.html. 1840-57.
  8. Calvin, John. "Commentary on Jeremiah 31:20". "Calvin's Commentary on the Bible". https://www.studylight.org/commentaries/cal/jeremiah-31.html. 1840-57.
  9. Flemming, Donald C. "Commentary on Psalms 2:7". "Fleming's Bridgeway Bible Commentary". https://www.studylight.org/commentaries/bbc/psalms-2.html. 2005.
  10. Gill, John. "Commentary on Psalms 2:7". "Gill's Exposition of the Entire Bible". https://www.studylight.org/commentaries/geb/psalms-2.html. 1999.
  11. Coffman, James Burton. "Commentary on Psalms 89". "Coffman's Commentaries on the Bible". https://www.studylight.org/commentaries/eng/bcc/psalms-89.html. Abilene Christian University Press, Abilene, Texas, USA. 1983-1999.
  12. Benson, Joseph. "Commentary on Psalms 89". Benson's Commentary. https://www.studylight.org/commentaries/eng/rbc/psalms-89.html. 1857.
  13. Sutcliffe, Joseph. "Commentary on Psalms 89". Sutcliffe's Commentary on the Old and New Testaments. https://www.studylight.org/commentaries/eng/jsc/psalms-89.html. 1835.
  14. Gill, John. "Commentary on 1 Chronicles 28:6". "Gill's Exposition of the Entire Bible". https://www.studylight.org/commentaries/geb/1-chronicles-28.html. 1999.
  15. Henry, Matthew. "Complete Commentary on 1 Chronicles 28". "Henry's Complete Commentary on the Whole Bible". https://www.studylight.org/commentaries/eng/mhm/1-chronicles-28.html. 1706.
  16. Benson, Joseph. "Commentary on 1 Chronicles 28". Benson's Commentary. https://www.studylight.org/commentaries/eng/rbc/1-chronicles-28.html. 1857.
  17. Constable, Thomas. DD. "Commentary on 1 Chronicles 17:13". "Dr. Constable's Expository Notes". https://www.studylight.org/commentaries/dcc/1-chronicles-17.html. 2012.
  18. Ellicott, Charles John. "Commentary on 2 Samuel 7". "Ellicott's Commentary for English Readers". https://www.studylight.org/commentaries/eng/ebc/2-samuel-7.html. 1905.
  19. Flemming, Donald C. "Commentary on 1 Chronicles 17:13". "Fleming's Bridgeway Bible Commentary". https://www.studylight.org/commentaries/bbc/1-chronicles-17.html. 2005.
  20. Constable, Thomas. DD. "Commentary on 1 Chronicles 17:13". "Dr. Constable's Expository Notes". https://www.studylight.org/commentaries/dcc/1-chronicles-17.html. 2012.