Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí; Juan 5:39

¿Por qué Jesús escogió a Judas como discípulo?

{ Por agenol.medina@gmail.com }

{ abril 2026 }

Introducción

De todas las preguntas que podemos hacer, pocas son más interesantes que esta: si Jesús sabía que Judas lo traicionaría, ¿por qué Jesús eligió a Judas como discípulo? Parece locura aliarse con un inminente traidor; pudiéramos pensar, Jesús no sabía lo que hacía. Pero si Jesús tomó esa decisión, tiene que haber alguna razón. ¿Qué tiene que enseñarnos Jesús al elegir a alguien para ser su discípulo, sabiendo que lo traicionaría?

La elección de los doce discípulos

¿Por qué Jesús eligió discípulos? Flemming [1] nos dice que, al crecer la obra de Jesús, más personas lo procuraba y la gran pobreza espiritual del pueblo judío demandaba más atención. Había muchas oportunidades para ayudar, pero pocas personas para hacerlo; "A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos" (Mateo 9:37). Smith [2] resalta que como era de esperar, Jesús está atrayendo a personas del área de Judea, pero ahora el Evangelio de Jesús está creciendo tan rápidamente que personas que no son de Judea, las áreas costeras del norte de Tiro y Sidón (los fenicios), vienen a pie a buscar él para la curación física y espiritual. Ante la urgencia de tener más ayuda para atender a las personas, Jesús nombra doce discípulos.

¿Quiénes eran los doce discípulos? De la elección de los discípulos, Lucas informa que: "En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles: a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor." (Lucas 6:12-16).

Lucas dice que no hay duda de que Judas nunca iba a poder engañar a Jesús. Jesús sabía exactamente quién era Judas y qué esperar de él: "Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar" (Juan 6:64). De la vida de Judas se desprende que es posible aparentar ser una persona religiosa, se puede predicar la Palabra de Dios, participar con el cuerpo de Cristo, aparentar ser salvo y, sin embargo, no haber nacido de nuevo. Y si todo esto es cierto, entonces, habiendo más personas disponibles a servir, ¿por qué Jesús escogió a Judas como discípulo?

"para que la Escritura se cumpliese"

Jesús eligió a Judas porque el plan de Dios tenía que cumplirse y, en última instancia, la traición de Judas a Jesús se ajustaba al plan de Dios. Jesús vino a la Tierra para morir y redimir a la humanidad. Su muerte no fue un accidente, sino que fue el propósito de Dios; era parte del plan de Dios. Juan el Bautista conocía el plan de Dios y proclamó abiertamente: "¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!" (Juan 1:29). Pedro le dijo a los ciudadanos de Jerusalén que "a este, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole" (Hechos 2:23). No lo duden, la traición de Judas era conocida por Dios, y era parte de Su plan.

De acuerdo con el plan de Dios, en la noche de su arresto, Jesús se encuentra orando al Padre sobre diferentes temas y anticipando que pronto volvería al Padre. Entonces Jesús comienza a orar por los discípulos y dice: "Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese." (Juan 17:12).

¿Quién es el hijo de perdición? Judas lo es. Clark [3] hace referencia a Calmet y dice que Judas se convirtió en "hijo de perdición" por su malicia voluntaria y su abuso de la gracia de Cristo. Su propia avaricia, perfidia e insensibilidad lo condenaron. Para Barnes [4], Judas es llamado "hijo de perdición" porque tenía el carácter de destructor. Era un traidor y un asesino. Calvino [5] añade que con estas palabras Cristo quiere decir que Dios ya sabía de la traición y ruina de Judas mucho tiempo antes, y que según el idioma hebreo "hijo de perdición" denota un hombre que está arruinado, o dedicado a la destrucción. Hengstenberg [6] nos señala que Judas es hijo de perdición, la ruina que le espera, porque la perdición lo caracteriza. Este concepto, de metafóricamente ser llamado "hijo" de algo que te caracteriza, lo vemos con otras personas en las Escrituras, por ejemplo "los hijos del menesteroso" (Salmo 72:4), "los hijos del reino" (Mateo 13:38), "Hijos del trueno" (Marcos 3:17), y "Los hijos de este siglo" e "hijos de luz" (Lucas 16:8).

Entonces, ¿cuál profecía cumpliría el "hijo de perdición"?

La profecía es señal de Dios

La profecía como prueba de la divinidad de Dios

Nunca debemos olvidar que por el conocimiento infinito de Dios, Él ya sabe cómo todas las cosas han de comenzar y terminar. Es igual de cierto que en ocasiones Él compartió, y puede aún, compartir información de eventos futuros a sus profetas escogidos. Dios a través del Espíritu Santo (Números 12:6; 2 Pedro 1:20-21) compartió información con los profetas del Antiguo Testamento, porque estos adelantos del futuro siempre servirían como señal de que Dios es quien inspira a los profetas, pues quien sino Dios, puede conocer el futuro. La profecía también es señal de que Dios está en control de todo, pues de lo contrario, para qué adorar a un dios que nada puede hacer por quienes recurren a él como es el caso de las estatuas e imágenes de piedra o madera.

En el libro de Isaías, Dios presenta su autenticidad comparándose con los ídolos adorados por las demás naciones. ¿Cómo prueba Dios su autenticidad como el verdadero y único Dios? Muy sencillo, desafiando a los ídolos a profetizar y manifestar el futuro. La Escritura dice: "Alegad por vuestra causa, dice Jehová; presentad vuestras pruebas, dice el Rey de Jacob. Traigan, anúnciennos lo que ha de venir; dígannos lo que ha pasado desde el principio, y pondremos nuestro corazón en ello; sepamos también su postrimería, y hacednos entender lo que ha de venir. Dadnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois dioses; o a lo menos haced bien, o mal, para que tengamos qué contar, y juntamente nos maravillemos." (Isaías 41:21-23).

Como se ve en Isaías 41, el Señor está denunciando la idolatría por la falsedad que es. Para Barnes [7], es muy claro, nadie, sino el verdadero Dios, puede discernir el futuro y predecir lo que va a ocurrir. Ser capaz de hacer esto es, por lo tanto, una prueba de divinidad a la que Dios apela a menudo como demostración de su carácter divino. Según Calvino [8], Dios reclama para sí mismo ser todopoderoso y poseer conocimiento previo de todo, de tal manera que atribuir esas cualidades a un ídolo constituye blasfemia. Calvino ve que la capacidad de profetizar pertenece únicamente a la Deidad; de modo que Aquel que sabe todas las cosas, incluyendo el futuro, debe ser Dios. Gill [9] explica que el argumento de Dios al mundo es que la profecía demuestra inequívocamente la divinidad, porque nadie, sino Dios, puede predecir con certeza las cosas por venir; no hay excepciones. Mateo [10] ve a Dios desafiando a los ídolos de las naciones a profetizar porque serviría como evidencia de su omnisciencia, de que nada les está oculto, de su soberanía y dominio universales, pero ninguno solo, el Único Dios Verdadero, puede hacerlo porque solo Él es Dios.

La profecía como señal para fortalecer la fe

En fin, cuando Dios retó a los ídolos para que dieran señal de su divinidad, les pidió que profetizaran. Estas señales justifican al creyente depositar la fe en Él. Por ejemplo: "Ven, por tanto, ahora, y te enviaré al faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los hijos de Israel. Entonces Moisés respondió a Dios: -¿Quién soy yo para que vaya al faraón y saque de Egipto a los hijos de Israel? Dios le respondió: -Yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte." (Éxodo 3:10-12).

Dios le anticipó a Moisés el futuro y cuando se cumplieran Sus palabras, ese evento le serviría de señal a Moisés de que Dios mismo le habló y estaba en control de la situación. Con la señal, Dios le dijo a Moisés "Confía en mí". ¿Por qué Jehová Dios le dio señal a Moisés? Porque Moisés iba a necesitar ayuda y, además, Dios quería preservar su fe durante los momentos difíciles venideros.

La señal profética en el caso de Moisés

Liberar a Israel fue una tarea tan abrumadora que Moisés dudó de poder lograrlo y ofreció excusas para evitar regresar a Egipto. Moisés dice: "¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?" (Éxodo 3:10-11). Simeón [11] dice que las palabras de Moisés lucen convincentes y tenían la apariencia de verdadera humildad, pero eran poco de fiar; pues eran solamente pretextos y un manto para cubrir sus temores e incredulidad. Moisés, cuarenta años antes, se había esforzado con gran vigor a favor de ese pueblo, pero fracasó y tuvo que huir por su vida. Calvino [12] cree que después de que Moisés presenta sus objeciones, el Señor le ordena que deje de pensar en sí mismo, que olvide sus limitaciones y fracasos del pasado. Desde ese momento en adelante, Moisés tiene que poner su mirada en la ayuda que Dios le está prometiendo para liberar a Israel, y ahora recibe una señal en la que proféticamente se le dice que los israelitas vendrían con él a sacrificar en el monte Horeb después de que Israel saliera de Egipto. Smith [13] coincide en que parece que Moisés creía que fracasaría y ofreció excusas para no ir. Moisés no dice a qué le tiene miedo ni se atreve a decir que no quiere ir, pero sin duda no le llama la atención volver.

Para disipar las dudas, el temor y las excusas de Moisés, Dios le da una señal y le anticipa que él mismo traería a Israel al monte Horeb para adorarlo. Smith señala que la llegada del pueblo a la montaña constituiría la prueba. Fue allí, en el monte Horeb, donde Moisés recibió los Mandamientos con todo Israel a su lado, consumándose así lo que Dios había anunciado. Al referirse a este hecho, Poole [14] afirma que la profecía de Israel adorando en el monte Horeb fue dada a Moisés como "un medio adecuado para fortalecer su fe" en la obra que tenía por delante: liberar a Israel de la esclavitud en Egipto.

La profecía de la traición

La profecía de David y su cumplimiento en Judas

Una profecía que Dios anunció mediante su profeta David se refiere a alguien que traicionaría al Mesías prometido. Conociendo el futuro, Dios sabía que Judas voluntariamente traicionaría a Jesús ante los líderes de la comunidad judía. La profecía dice así: "Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar." (Salmo 41:9).

Acerca de este verso, según Clark [15], los eventos del Salmo 41:9 deberían aplicarse originalmente a Ahitofel, el consejero íntimo de David, quien fue la fuerza detrás de la sedición y rebelión final de Absalón. Este patrón se repite en Judas según Juan: "No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido; mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar." (Juan 13:18).

Barnes [16] dice que "alzó contra mí el calcañar" viene de la idea de un caballo que gira y patea al que le había dado de comer. Gill [17] amplía este concepto y señala que la metáfora proviene de un caballo rebelde que arroja a su jinete, y luego lo desprecia y lo pisotea; la traición del caballo a su dueño se aplica a la traición de Judas al Cristo.

Para Barnes [18], es revelador que solo se cite parte del salmo. Se excluye la primera parte del versículo: "el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía...". El Mesías solo aplica la última parte del versículo, "alzó contra mí el calcañar", a Judas. Se pudiera dar a entender que Judas participó de los beneficios de andar con el Mesías, pero que Jesús nunca lo trató como "en quien yo confiaba".

La profecía como señal para confirmar la identidad de Jesús

En el siguiente versículo Juan corre más aún el velo y ofrece más información: "Desde ahora os lo digo antes que se haga, para que cuando se hiciere, creáis que yo soy." (Juan 13:19). Para Juan, anunciar la traición por uno de los Doce serviría como señal profética y simultáneamente como otra muestra de evidencia a los Once restantes acerca de la identidad y misión de Jesús. Esto es así porque, en primer lugar, el anuncio profético es señal de su naturaleza divina, pues de nuevo, solo Dios puede conocer el futuro. En cuanto a su misión, Coffman [19] indica que cuando Jesús dice "para que creáis que yo soy", él afirma pública y explícitamente, que es Dios hecho hombre y digno de adoración por todos aquellos que han de alcanzar vida eterna. Él mismo es la fuente de tal vida eterna.

Al decir "Desde ahora os lo digo [la señal] antes que suceda, para que cuando suceda, creáis que yo soy", Jesús repite el mensaje dicho a Moisés en Éxodo 3:10-12, "Confía en mí", a los Once. Lo hace porque los Once iban a necesitar ayuda y para que no perdieran fe en Cristo durante los momentos difíciles venideros. La traición de Judas confirmó la señal a los Once para que no dudaran de Jesús, pues todo iba como anticipado por Jesús; ellos solamente necesitarían seguir confiando en las palabras de Jesús.

La traición desde la mesa: cercanía, hipocresía y ruina

Mateo siendo testigo de la última cena, dice: "Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce. Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor? Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ese me va a entregar." (Mateo 26:20-23).

Según Baily [20], "El que mete la mano conmigo en el plato..." no indica quién está al lado de Jesús, pero con Su comentario Jesús podría referirse a los que estaban al alcance de Su mano. Para Baily, si Edersheim está en lo correcto, Judas debería estar a la izquierda de Jesús y Juan a la derecha. Este orden permite a Jesús y a Judas compartir del mismo plato, hablar directamente a Judas (Mateo 26:25) y luego a Juan (Juan 13:24-26) sin que los demás pudieran escuchar la conversación entre Jesús y Judas.

Baily añade que, según Robertson, con respecto al comentario de Jesús y el engaño de Judas, compartir el pan te ata a la otra persona e impone amistad entre ambas personas. Baily concluye que Judas no solo es un vil traidor, sino también es un hipócrita, porque está sentado junto a Jesús como si fuera su amigo íntimo cuando en realidad está entregado al diablo.

Aun considerando cuán vil Judas pudiera ser, era necesario que Judas estuviera presente como discípulo. Hengstenberg [21] dice que aun sabiendo que sería traicionado por Judas, Jesús incorpora a Judas como discípulo para que Judas tuviera la ocasión para alcanzar su propia ruina. Así, las Escrituras se pudieron cumplir, las cuales incluían un traidor entre los elementos en el entorno del Redentor.

Cumplimiento de la Escritura y responsabilidad de Judas

La traición de Judas, ¿es forzada? Haydock [22] nos contesta esta pregunta de manera muy clara. Según Haydock, con respecto a la participación de Judas, cuando leemos "para que se cumpla la Escritura", no podemos interpretar que fue el deseo o voluntad de Dios que Judas se perdiera. Todo lo que le sucedió a Judas fue conforme a lo anticipado por las profecías, pero no ocasionado por las profecías. La advertencia de Jesús y la preservación de la fe

¿Por qué anunciar la inminente traición de Judas al grupo? Coffman [23] dice que la futura traición de Judas y la negación de Pedro serían sucesos tan difíciles que Jesús decidió anunciarlos. Eso se hizo para proteger a los otros discípulos contra el impacto que tales sucesos tendrían sobre su fe. Él les advirtió de lo que iba a suceder para que ellos pudieran asimilar la idea de la gran prueba que les esperaba y para que la fe de los discípulos no quebrara por completo. El arresto, la crucifixión y la muerte de Jesús estaban por ocurrir; y los apóstoles fueron advertidos para poder permanecer firmes y no caer.

Una explicación para los Discípulos

Después de la ascensión de Cristo a los Cielos, reunida la Iglesia naciente en el aposento alto, Pedro les indica que la traición de Judas fue proféticamente anunciada siglos antes: "Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús" (Hechos 1:16). ¿Por qué decirlo explícitamente? Constable [24], citando a Witherington, explica que "la traición del Mesías requería una explicación" para la iglesia naciente, ya que la traición y muerte del Mesías no era parte de la expectativa mesiánica judía de la época.

Y, ¿por qué para Pedro "era necesario"? Constable [25], citando a Longennecker, añade que para Pedro "era necesario", pues, él entendía que, a través de la traición de Judas, Dios estaba obrando según su plan divino.

Incluso algunos de los demás discípulos estaban confundidos especialmente con respecto a lo sucedido con Judas, pues él "... era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio", y, sin embargo, "fue guía de los que prendieron a Jesús" (Hechos 1:17).

Pero ¿a cuáles cosas de las Escrituras se refiere Pedro que él pretende clarificar al grupo presente? Henry [26] explica que Pedro alude a algunos de los eventos profetizados por David. Para Henry nadie debe sorprenderse ni tropezar con que la traición de Judas conduzca a su salida de uno de los Doce. Pedro aclara que David no solo había anunciado el pecado de Judas (Salmo 41:9), menciona explícitamente el castigo de Judas "Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien más en ella;" (Salmos 69:25), así como la sustitución de Judas por otro en su lugar dentro de la dirección de la iglesia naciente: "Tome otro su oficio" (Salmos 109:8).

Pudiera parecer contradictorio que Pedro sea quien explique la traición de Judas dada la extrema cobardía de él mismo cuando negó tres veces a Cristo en el momento en que más necesitaba a un amigo. El paralelismo entre estos dos discípulos continúa si tomamos en consideración que Pedro fue advertido personalmente por Jesús de su negación futura. El paralelismo entre ellos cambió cuando Pedro se arrepintió de negar que conocía a Cristo, mientras Judas no se arrepintió y se suicidó. Henry [27] resalta que al dirigir Pedro la reunión es suficiente para entender que Pedro había recuperado su lugar entre los discípulos que pudiera haber perdido al negar a su Maestro.

Últimas palabras

Jesús eligió a los discípulos para ayudarlo en su ministerio público. Siendo Judas uno de sus discípulos más cercanos, enfrentó la oportunidad de traicionarlo y, voluntariamente, alcanzó su propia ruina. Conociendo el futuro, Dios sabía que Judas traicionaría voluntariamente a Jesús ante los líderes de la comunidad judía y decidió no intervenir contra esa decisión.

Jesús anunció la traición a los Doce para demostrar una vez más su origen y misión divinos y para preparar a los Once contra los momentos difíciles inminentes. Con Judas en el entorno cotidiano de Jesús, se cumplieron algunas de las profecías de antaño, las cuales prefiguraban un traidor al Mesías. Las decisiones y hechos de Judas fueron conformes a lo anticipado por las profecías, pero no ocasionados por las profecías.

De este modo, la traición de Judas, anticipada por siglos y anunciada deliberadamente, no sirvió para excusar al traidor, sino para salvaguardar la fe de los Once y afirmar que la ruina de Judas fue el resultado de sus propias decisiones.

Referencias

  1. Flemming, Donald C. "Commentary on Luke 6:16". "Fleming's Bridgeway Bible Commentary". https://www.studylight.org/commentaries/bbc/luke-6.html. 2005.
  2. Smith, Charles Ward. "Commentary on Luke 6:16". "Smith's Bible Commentary". https://www.studylight.org/commentaries/csc/luke-6.html. 2014.
  3. Clarke, Adam. "Commentary on John 17:12". "The Adam Clarke Commentary". https://www.studylight.org/commentaries/acc/john-17.html. 1832.
  4. Barnes, Albert. "Commentary on John 17:12". "Barnes' Notes on the Whole Bible". https://www.studylight.org/commentaries/bnb/john-17.html. 1870.
  5. Calvin, John. "Commentary on John 17:12". "Calvin's Commentary on the Bible". https://www.studylight.org/commentaries/cal/john-17.html. 1840-57.
  6. Hengstenberg, Ernst. "Commentary on John 17". Hengstenberg on John, Revelation, Ecclesiastes, Ezekiel & Psalms. https://www.studylight.org/commentaries/eng/heg/john-17.html.
  7. Barnes, Albert. "Commentary on Isaiah 41:22". "Barnes' Notes on the Whole Bible". https://www.studylight.org/commentaries/bnb/isaiah-41.html. 1870.
  8. Calvin, John. "Commentary on Isaiah 41:22". "Calvin's Commentary on the Bible". https://www.studylight.org/commentaries/cal/isaiah-41.html. 1840-57.
  9. Gill, John. "Commentary on Isaiah 41:22". "Gill's Exposition of the Entire Bible". https://www.studylight.org/commentaries/geb/isaiah-41.html. 1999.
  10. Henry, Matthew. "Complete Commentary on Isaiah 41:22". "Henry's Complete Commentary on the Whole Bible". https://www.studylight.org/commentaries/mhm/isaiah-41.html. 1706.
  11. Simeon, Charles. "Commentary on Exodus 3". Simeon's Horae Homileticae. https://www.studylight.org/commentaries/eng/shh/exodus-3.html. 1832.
  12. Smith, Charles Ward. "Commentary on Exodus 3:12". "Smith's Bible Commentary". https://www.studylight.org/commentaries/csc/exodus-3.html. 2014.
  13. Poole, Matthew, "Commentary on Exodus 3". Poole's English Annotations on the Holy Bible. https://www.studylight.org/commentaries/eng/mpc/exodus-3.html. 1685.
  14. Calvin, John. "Commentary on Exodus 3:12". "Calvin's Commentary on the Bible". https://www.studylight.org/commentaries/cal/exodus-3.html. 1840-57.
  15. Clarke, Adam. "Commentary on Psalms 41:9". "The Adam Clarke Commentary". https://www.studylight.org/commentaries/acc/psalms-41.html. 1832.
  16. Barnes, Albert. "Commentary on Psalms 41:9". "Barnes' Notes on the Whole Bible". https://www.studylight.org/commentaries/bnb/psalms-41.html. 1870.
  17. Gill, John. "Commentary on Psalms 41:9". "Gill's Exposition of the Entire Bible". https://www.studylight.org/commentaries/geb/psalms-41.html. 1999.
  18. Barnes, Albert. "Commentary on Psalms 41:9". "Barnes' Notes on the Whole Bible". https://www.studylight.org/commentaries/bnb/psalms-41.html. 1870.
  19. Coffman, James Burton. "Commentary on John 13:19". "Coffman's Commentaries on the Bible". https://www.studylight.org/commentaries/bcc/john-13.html. Abilene Christian University Press, Abilene, Texas, USA. 1983-1999.
  20. Editor Charles Baily, "Commentary on Matthew 26:23". "Contending for the Faith". https://www.studylight.org/commentaries/ctf/matthew-26.html. 1993-2022.
  21. Hengstenberg, Ernst. "Commentary on John 17". Hengstenberg on John, Revelation, Ecclesastes, Ezekiel & Psalms. https://www.studylight.org/commentaries/eng/heg/john-17.html.
  22. Haydock, George Leo. "Commentary on John 17". "Haydock's Catholic Bible Commentary". https://www.studylight.org/commentaries/eng/hcc/john-17.html. 1859.
  23. Coffman, James Burton. "Commentary on John 13:19". "Coffman's Commentaries on the Bible". https://www.studylight.org/commentaries/bcc/john-13.html. Abilene Christian University Press, Abilene, Texas, USA. 1983-1999.
  24. Constable, Thomas. DD. "Commentary on Acts 1". "Dr. Constable's Expository Notes". https://www.studylight.org/commentaries/eng/dcc/acts-1.html. 2012.
  25. Constable, Thomas. DD. "Commentary on Acts 1". "Dr. Constable's Expository Notes". https://www.studylight.org/commentaries/eng/dcc/acts-1.html. 2012.
  26. Henry, Matthew. "Complete Commentary on Acts 1:16". "Henry's Complete Commentary on the Whole Bible". https://www.studylight.org/commentaries/mhm/acts-1.html. 1706.
  27. Henry, Matthew. "Complete Commentary on Acts 1:16". "Henry's Complete Commentary on the Whole Bible". https://www.studylight.org/commentaries/mhm/acts-1.html. 1706.