... Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Mateo 28:19,20

La Divinidad de Cristo 1ra parte

{ por Miguel Cabán }

Dos objeciones, que a menudo presentan los testigos de Jehová, en contra de la Deidad de nuestro Señor Jesucristo son las siguientes:

  1. "...en Juan 1:18 (NM) se llama a Jesús el 'Dios unigénito'
  2. Isaías 9:6 (VM) también describe a Jesús proféticamente como 'Todo-Poderoso Dios', pero no como el Dios Todo-Poderoso.

En cuanto a la primera objeción diremos que la palabra griega que en el Evangelio de San Juan se traduce como unigénito es monogenés, que quiere decir único en su clase y no unigénito. El diccionario de Lidell y Scott sostiene que se trata del "único miembro de una clase, único y no unigénito". El diccionario de Moulton y Milligan, traduce así: "El único de una especie. Sólo. Singular.” Y el Greek-English Dictionary of New Testament por Barclay M. Newman, Jr. dice: "Sólo, único."

"Si ‘unigénito' - dice A.B. Christianini - quisiera decir tan sólo el único engendrado', como insisten los testigos de Jehová, entonces, ¿cómo interpretan el texto de Hebreos 11:17, que afirma que Isaac fue el 'unigénito' de Abraham. Pues la Biblia registra que Abraham tuvo por lo menos ocho hijos: Ismael, el primero, nacido de Agar; Isaac, nacido de Sara; y seis hijos más nacidos de Cetura (Gén. 25:1-2)". Citado de "Radiografía del Jehovismo", por Christianini, págs. 33,34.

¿Cómo fue -alguien preguntará- qué se introdujo el término unigénito en las versiones del idioma español? Respecto a esto dice el Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día: "La traducción 'unigénito', aquí y en otras partes, indudablemente se originó con los primeros padres de la Iglesia Católica y entró en las primeras traducciones de la Biblia al castellano por la influencia de La Vulgata latina, texto oficial de la Biblia para la Iglesia Católica. Reflejando con exactitud el griego, varios manuscritos redactados en latín antiguo, anteriores a La Vulgata, dicen 'único' y no 'unigenito'" (Tomo 5 pág. 880. Primera edición 1987).

En cuanto a la segunda objeción diremos que si Cristo no es Todopoderoso por el hecho de que en Isaías 9:6 se le llama Poderoso, entonces Jehová Dios tampoco sería Todopoderoso, ya que en Deut. 10:17 se le llama Poderoso so. Si Cristo no es Dios Todopoderoso porque Isaías 9:6 se le llama Poderoso so, ¿Porqué en Isaías 10:21 se le llama a Jehová "Dios Poderoso so"? Si en Isaías 10:21 se refiere a Jehová entonces la misma frase de Isaías 9:6 (Poderoso so) no se refiere a un dios inferior sino uno igual a Dios: Jesucristo.

Los Testigos de Jehová arguyen que "las pruebas llevan a la conclusión de que el título ‘Alfa y Omega' aplica al Dios Todopoderoso, el Padre, no al Hijo."

Esta aseveración es completamente falsa, pues en Apocalipsis 22:12-13 "Alfa y Omega" es nada menos que el Señor Jesucristo. Los textos dicen así: '¡Mira: (dice Cristo) vengo pronto, y el galardón que doy está conmigo, para dar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, (dice Cristo), el primero y el último, el principio y el fin." Si en Apocalipsis 1:8 Jehová es 'el Alfa y la Omega', quiere decir que Jesús es el Jehová del Antiguo Testamento, ya que en Apocalipsis 22:12-13 Cristo se identifica como "el Alfa y la Omega". Si "el Alfa y la Omega" es el "Todopoderoso", según Apocalipsis 1:8, entonces Cristo es "Todopoderoso".

Refriéndose a nuestro Señor Jesucristo, dice Juan el teólogo: "Y cuando lo ví, caí como muerto a sus pies. Y puso su mano derecha sobre mí y dijo: No tengas temor. Yo soy el PRIMERO Y EL ULTIMO y el viviente; y llegué a estar muerto, pero, ¡mira! vivo para siempre jamás, y tengo las llaves de la muerte y del Hades." (Apocalipsis 1:17-18. Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras - 1961).

Note usted, amigo lector, que el mismo título "EL PRIMERO Y EL ULTIMO" se lo aplica a sí mismo Jehová Dios. El texto reza de la siguiente manera: "Esto es lo que ha dicho Jehová... YO SOY EL PRIMERO Y YO SOY EL ULTIMO..."(Isaías 44:6, Nuevo Mundo). Si Cristo y Jehová son el primero y el último, quiere decir, que hay dos primeros y dos últimos. De modo que el Señor Jesucristo reclama para sí, según la evidencia bíblica, los mismos títulos que pertenecen a Jehová Dios.

Los Testigos de Jehová tratan de refutar esta verdad con el siguiente argumento: "En el hebreo original, en Isaías 44:6 no hay artículo definido con las palabras ‘primero y último', mientras que en la descripción que Jesús da de sí mismo en el griego original en Revelación 1:17 se halla el artículo definido. Por eso, gramaticalmente Revelaci6n 1:17 indica un título, mientras que Isaías 44:6 pinta la divinidad de Jehová."

El argumento de que "Revelación 1:17 indica un título, mientras que Isaías 44:6 pinta la divinidad de Jehová" es un invento de los testigos de Jehová. En Apocalipsis 1:17 y 2:8 se halla el artículo definido con las palabras ‘primero' y ‘último' (HO PROTOS KAIHO ESCRATOS), pero también es cierto que en Apocalipsis 22:13, el cual los testigos de Jehová lo aplican a Jehová Dios, tiene el artículo definido. Por lo tanto, el argumento de los testigos de Jehová no dice nada. ¡Nada!

"En Revelación 22:13- dicen los testigos de Jehová - también se dice que Alfa y la Omega es ‘el primero y el último', expresión que se, aplica a Jesús en Revelación 1:17-18. De modo similar, la expresión 'apóstol' se aplica tanto a Jesucristo como a algunos de sus seguidores. Pero esto no prueba que sean la misma persona, ni que sean de igual rango o nivel."

Este razonamiento - de los testigos de Jehová - no tiene sentido ni lógica, pues la expresión ‘apóstol' no es lo mismo que 'el primero y el último'. Además en ningún lugar de la Biblia se le llama y ‘el primero y el último', sino sólo a Jehová y a Jesucristo.

Lástima que algunas personas no puedan entender la Palabra de Dios por tener la materia gris controlada por los magnates de la organización de los testigos de Brooklyn!

Por esa razón los testigos de Jehová no se atreven hacer un tratado escrito por un autor católico o protestante. El testigo de Jehová que no investiga, que no piensa no se da cuenta que es un autómata de los magnates de Brooklyn. Como dice un escritor, los testigos de Jehová "son los grandes mudos de la religión. No tienen más bocas para dirigirse a Dios que las de los jefes norteamericanos que hablan desde Nueva York. Todos los demás han de callar y obedecer. Obedecer y callar."

También se pretende negar la divinidad de Cristo citando a Fil. 2:5-8: "Haya, pues en vosotros el mismo sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios; sin embargo, se anonadó a Sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres y hallado en la condición como hombre, se humilló a Sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz."

Con referencia a este texto el Prof. Danyans dice así: "En primer lugar, ¿por qué se usa esta expresión 'en forma de Dios'? Porque antes de venir a la tierra Cristo ya existía en su esencia divina. Nótese cuán claramente dice el texto que Jesús ERA Y ES IGUALA DIOS. Si Cristo forma parte de la Deidad era natural que existiera en forma de Dios.

"¿Y porqué Cristo no tuvo por usurpación ser igual a Dios? Pues por la sencilla razón de qué El no usurpaba nada de Dios. Todo lo que tenía y tiene Dios, lo tiene Cristo, porque El es Dios. Sí, efectivamente: Cristo es divino. No era un ángel ni un hombre que aprovechándose de las circunstancias pretendió ser Dios, engañando a los hombres y usurpando a Dios su divinidad. Por tanto, este hecho de 'retener' o 'aferrarse a ella', no era un robo, un acto de rapiña lo que hacía, porque El era y es en verdad como una de las Personas de la Trinidad."

"Literalmente la idea teológica de Pablo es que Cristo, 'teniendo la naturaleza de Dios, no reputó codiciable tesoro mantenerse en su posición de Deidad majestuosa, no lo consideró como una presa arrebatada, no fue por usurpación, sino por esencia, el ser igual a Dios." Eugenio Danyans, Proceso a la 'biblia' de los Testigos de Jehová, (Tarrasa: Editorial Clie, 1971 pág. 104, 105,108)

Pero en la versión del Nuevo Mundo, impresa por la Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc., editorial de los Testigos de Jehová, traduce: "Jesús, quien, aunque existía en la forma de Dios, no dio consideración a un arrebatamiento, a saber, que debiera ser igual a Dios."

"Resulta evidente que la traducción efectuada en la Versión del Nuevo Mundo es muy extraña. 'Estaba existiendo en forma de Dios', no corresponde exactamente con el participio griego hipárjon, correctamente traducido como un gerundio castellano en todas las otras versiones de nuestro idioma; 'siendo', 'existiendo', ‘subsistiendo'.

"Más grave todavía es cuando dice: ‘no dio consideración a un arrebatamiento' y cuando añade 'a saber' (estas dos últimas palabras no existen en el texto original griego) para llegar a la conclusión: 'que debía ser igual a Dios". El texto griego emplea la forma verbal 'einai' (gramaticalmente es presente de infinitivo en griego) que naturalmente tiene que traducirse como ‘ser' y nada más, sin la menor posibilidad de traducir ‘que debía ser'.

"Satanás, cegado por su malsana e insensata ambición, pretendió ser ‘semejante al Altísimo' (Isaías 14:14). Ese fue su 'arrebatamiento', pero no es lícito usar esa palabra para referirse a Cristo en el pasaje que estudiamos, ya que 'arrebatamiento', según el Diccionario de la Real Academia Española, significa: 'Acción de arrebatar o arrebatarse. 2 fig. Furor, enajenamiento causado por la vehemencia de alguna pasión y especialmente por la ira. 3. Éxtasis.'

"Cuando los testigos de Jehová van por las casas divulgando sus enseñanzas, quizás con toda sinceridad (muchos de ellos seguramente no tienen cómo comprobar la exactitud o inexactitud de una traducción) sorprenden a más de una persona al emplear algún pasaje tomado de esta novísima versión. Es probable que algunos sean así turbados creyendo que lo que leen es realmente la Palabra de Dios, tal como fluyó de la inspiración divina a través de San Pablo o algún otro instrumento escogido por la Divinidad como portavoz de las verdades eternas" (La Revista Adventista, año 65 - No.1 pág. 2 y 3 - Argentina).